¿Cómo cocinar el chuletón perfecto?

Para cocinar el chuletón perfecto, el proceso de descongelación es primordial. Si le quieres sacar el verdadero partido a tu pieza de carne, no dejes de leer. Primero, sácalo del congelador 48 horas antes de ser cocinado, mantenlo en su envase al vacío. Una vez transcurridas 24 horas, retirar el envase y mantenerlo en el frigorífico recubierto por una capa de papel absorbente de cocina. Sacar del frigorífico una hora antes de su preparación y dejar a temperatura ambiente.

 

Son muchas las incógnitas entorno al asado ideal de un chuletón, considerado la alfombra roja de las carnes. El chuletón concentra niveles de proteínas y grasas muy superiores al de otras carnes, pero ¿cómo podemos sacarle el verdadero partido a este manjar? ¿Cómo sé si está en el punto y no crudo? ¿Cuándo le echamos sal?

 

 

La base sobre la que se trabaja es el punto clave, seleccionar una buena carne nos hará disfrutar. Busca carne de buey para cocinar un buen chuletón jugoso. ¡Ojo! El corte del chuletón también es importante, debería tener 4 cm de grosor aproximadamente y un corte paralelo para que sea uniforme en todos sus extremos.

 

 

El siguiente punto clave es la parrilla donde se va a cocinar. Con el fin de evitar que la carne se contamine, lo recomendable es usar parrillas de acero inoxidable. Y si tienen cierta inclinación, como las parrillas en V, para que la grasa no caiga a las brasas y evitar que prenda llama, mejor que mejor. Utilizar entre 20 y 30 kilos de carbón para alcanzar la temperatura perfecta, aunque lo ideal es cocinar con leña que además aporta aromas a la carne.

 

A la hora de asarlo, la pieza debe estar a temperatura ambiente y el fuego encendido como 40 minutos antes de echarla a la parrilla. Primero debemos sellar la pieza por ambas caras hasta que esté tostada. A continuación, le vamos dando vueltas a la carne para alcanzar este punto que tanto nos gusta. Pero, ¿cómo sabemos que está en su punto? Aquí la carne adquiere como tres tonalidades: el tostado exterior, un color grisáceo y el rojo “ensangrecido” del interior.

 

Otro de los puntos críticos cuando cocinas un chuletón es no saber cuándo echar la sal. Las malas lenguas hablan que al final del asado. La sal es importante, por eso también hay que cocinarla. Después de sellar la carne, se “espolvorea” bien de sal para que la carne la vaya absorbiendo. Eso sí, se recomienda usar sal gruesa.